Desde sus primeros años, Mitos y Leyendas ha tenido una relación profunda con los libros y la lectura. Historias antiguas, símbolos, héroes, monstruos, dioses, reinos perdidos, batallas imposibles y preguntas que siguen vivas aunque hayan pasado siglos.
Cuando pensamos en los grandes héroes de la mitología germánica, el primer nombre que suele aparecer es Sigfrido, el vencedor del dragón Fafnir y dueño del tesoro de los nibelungos. Sin embargo, durante buena parte de la Edad Media existió otro personaje cuya fama llegó a ser igual, incluso mayor en su época: Dietrich von Bern, un rey guerrero cuya vida se extendió a lo largo de decenas de poemas, cantares heroicos y sagas, convirtiéndose en uno de los pilares de la épica alemana.
Es uno de los grandes poemas sagrados de la antigua Mesopotamia. Su nombre proviene de sus primeras palabras en acadio: “Cuando en lo alto…”, fórmula con la que comienza el relato del origen del mundo. Es un texto religioso, político y cósmico: una explicación de por qué el universo tiene un orden, por qué los dioses ocupan ciertos lugares y por qué Marduk, dios principal de Babilonia, merece estar por encima de las demás divinidades.
En la religión griega, los héroes no eran simples personajes literarios. El culto heroico formaba parte de la práctica religiosa, se honraba a ciertos muertos poderosos, fundadores, guerreros o figuras excepcionales, a quienes se les ofrecían ritos, sacrificios y memoria comunitaria. Heracles superaba incluso esa categoría, porque podía ser venerado como héroe y también como dios.
Pocas culturas en el mundo han desarrollado una relación tan intensa, compleja y simbólica con la muerte como la mexicana. Allí donde otras tradiciones la esconden, la silencian o la reducen al duelo íntimo, México la transforma también en memoria visible, rito compartido y lenguaje popular.
Para comprender el vudú hay que volver la mirada hacia África occidental, especialmente hacia la región del antiguo Dahomey, en el actual Benín y sus zonas vecinas.
Chile tiene su historia oficial, la de los héroes, las guerras, los presidentes, los terremotos y las fechas que aprendemos en el colegio. Pero bajo esa superficie late otra historia, una más inquietante y persistente