Hacer un libro se parece a visitar la casa donde creciste, después de todo, creemos conocerlos. Los hemos visto en cuentos, películas, juegos, ilustraciones, mitos antiguos y relatos de fantasía. Sabemos que vuelan, que escupen fuego, que custodian tesoros, que duermen bajo montañas o que aparecen en el cielo como señales de destrucción. Sin embargo, mientras más nos acercamos a ellos, más evidente se vuelve algo, el dragón no es una sola criatura, es un laberinto mitológico. Un misterio fascinante.